Estrategias para el Invierno: Sales de Autoconsumo con Urea en Sistemas de Cría

¿Es posible obtener más energía y proteína de un pasto de baja calidad? Conocé cómo las sales de autoconsumo con urea ayudan a mejorar la digestibilidad del forraje.

M.V. Ayelén Chiarle

En nuestros sistemas ganaderos, es muy común que las vacas de cría se encuentren sobre pastizales naturales los cuales, durante el período invernal, presentan una muy baja digestibilidad y un escaso valor nutritivo. A medida que los pastos maduran, su contenido de proteína disminuye y cuando cae por debajo del umbral crítico del 7%, se ve comprometida la actividad de la microbiota ruminal, reduciendo drásticamente la digestibilidad de la fibra, el consumo de materia seca y, en consecuencia, el desempeño productivo del animal.

Si bien no podemos mejorar la calidad del pasto una vez maduro, sí contamos con herramientas para poder mejorar su aprovechamiento; entre ellas, las sales de autoconsumo con urea constituyen una forma práctica de incrementar la digestibilidad de la materia seca.

 

Microbiota ruminal

Los rumiantes dependen de su microbiota ruminal para degradar la celulosa de los forrajes y obtener energía. Estos microorganismos no sólo digieren el forraje, sino que también son una fuente de proteína de alto valor biológico (llamada proteína microbiana) y vitaminas del complejo B y, además, ayudan a inactivar metabolitos no deseados como micotoxinas o factores antinutricionales presentes en algunos alimentos.

La velocidad de la digestión del forraje depende, en gran medida, de la cantidad y el tipo de microorganismos presentes en el rumen en un momento dado. Una población microbiana numerosa y saludable acelera el tránsito del alimento por el rumen, favorece la degradación del forraje y permite un mayor consumo voluntario. Para sostener esa población es necesario un suministro adecuado de energía y nitrógeno.

Cuando se logra ese equilibrio, los resultados son claros:

  • Mayor aporte energético, por una digestión más eficiente de la fibra.
  • Mayor disponibilidad de proteína, gracias al aumento de proteína microbiana que llega al intestino delgado.

 

Uso de urea para mejorar la digestibilidad

En situaciones donde el forraje disponible es abundante pero de baja calidad, como ocurre frecuentemente en invierno, la prioridad en la suplementación debe ser cubrir los requerimientos de proteína degradable en el rumen (PDR). La urea cumple este rol aportando el amoníaco necesario para la síntesis de proteína microbiana.

El uso de sales proteicas de autoconsumo con urea asegura un suministro sostenido de nitrógeno al rumen, estimulando la actividad microbiana y mejorando así la digestibilidad del forraje. Esto se traduce en un mayor consumo de materia seca y una conversión más eficiente de forraje en carne.

Debe tenerse en cuenta que la rápida degradación de la urea en el ambiente ruminal puede provocar una liberación excesiva de amoníaco, superando la capacidad de los microorganismos de utilizarlo eficientemente y aumentando el riesgo de toxicidad. Para evitar esta situación, se han desarrollado formulaciones de urea de liberación lenta, que permiten una mejor sincronización entre la disponibilidad de nitrógeno y la energía fermentable en el rumen. Este tipo de productos mejora la eficiencia de utilización del nitrógeno y reduce significativamente los riesgos.

 

Consideraciones prácticas para el uso de las sales

Una de las ventajas más destacadas de las sales proteicas es su formato de autoconsumo, que permite una administración práctica y adaptada a sistemas extensivos. Esta modalidad evita la necesidad de suplementación diaria, disminuyendo los requerimientos de infraestructura y mano de obra.

En zonas donde los animales tienen alta aceptación por la sal, se recomienda realizar una adaptación previa, suministrando sólo sal común durante al menos una semana. Si se observa una ingesta excesiva (más de 200 g/cabeza/día), conviene extender este período hasta que el consumo se estabilice. Esta medida ayuda a prevenir sobreconsumos iniciales y permite una transición segura al suplemento con urea.

 

 

Conclusión

Cuando el ganado consume forrajes de baja calidad, el nitrógeno de la dieta suele ser insuficiente para una función microbiana óptima. El agregado de urea además de mejorar el aporte de proteína microbiana que llega al intestino delgado, mejora la digestibilidad de la fibra, por lo tanto, aumenta también el aporte de energía. La suplementación con sales con urea tiene como objetivo complementar el valor nutricional del forraje disponible y mejorar su aprovechamiento. A su vez, la forma de suministro como autoconsumo permite que sea práctico sin necesidad de suplementar a los animales todos los días.