Introducción
La salud respiratoria constituye uno de los principales determinantes del desempeño productivo, económico y sanitario de la producción porcina moderna. En prácticamente todos los sistemas intensivos del mundo, las enfermedades respiratorias continúan representando una de las causas más importantes de pérdidas productivas debido a su elevada morbilidad, la reducción de la ganancia diaria de peso, el deterioro de la eficiencia alimenticia y el incremento en los costos asociados a tratamientos y medidas de control sanitario. Dentro de este contexto, el Complejo Respiratorio Porcino (CRP) se caracteriza por ser una enfermedad multifactorial donde interactúan agentes infecciosos, factores ambientales y elementos asociados al manejo. Entre los principales agentes involucrados se encuentran Mycoplasma hyopneumoniae, el virus de Influenza Porcina y diversos patógenos secundarios oportunistas. La interacción entre estos microorganismos y factores ambientales adversos genera cuadros clínicos de intensidad variable que afectan significativamente la rentabilidad de las granjas. Sin embargo, más allá de la importancia epidemiológica de estas enfermedades, existe un problema central que históricamente ha limitado su control efectivo: la dificultad para detectar tempranamente la aparición y evolución de los brotes respiratorios. Durante décadas, la vigilancia sanitaria en granjas porcinas se ha basado principalmente en la observación visual realizada por operarios, encargados o veterinarios. Aunque esta metodología constituye una herramienta fundamental de manejo, presenta limitaciones inherentes que reducen su sensibilidad diagnóstica. En primer lugar, la observación humana es necesariamente discontinua, ya que solo se realiza durante determinados momentos del día. En segundo lugar, está influenciada por la experiencia, percepción y criterio de cada observador. Finalmente, la mera presencia de personas dentro de los galpones modifica el comportamiento de los animales, alterando la frecuencia y distribución de los eventos de tos observados. Como consecuencia, muchos procesos respiratorios se identifican cuando el patógeno ya se encuentra ampliamente distribuido dentro del lote y cuando las lesiones pulmonares han comenzado a consolidarse, que conlleva a mayores pérdidas productivas. En estas circunstancias, las opciones terapéuticas suelen ser menos eficientes desde el punto de vista biológico y económico, incrementando el uso de antimicrobianos y reduciendo las posibilidades de contener la propagación de la enfermedad. Frente a este desafío, la producción animal ha comenzado a adoptar herramientas propias de la denominada Ganadería de Precisión, donde sensores, algoritmos y sistemas de inteligencia artificial (IA) permiten monitorear continuamente variables biológicas imposibles de registrar mediante observación humana convencional. Entre estas tecnologías emergentes, el monitoreo automatizado de la tos se ha convertido en una de las estrategias más prometedoras para transformar el diagnóstico y la gestión sanitaria de las enfermedades respiratorias porcinas.
¿Por qué la tos es un indicador clave?
La tos constituye uno de los signos clínicos más importantes y consistentes asociados a las enfermedades respiratorias en cerdos. A diferencia de otros indicadores clínicos, representa una manifestación directa de la irritación e inflamación del aparato respiratorio y puede detectarse desde etapas tempranas de la infección. Tradicionalmente, la evaluación de la tos dependía del conteo manual por parte del personal. Sin embargo, esta aproximación presenta importantes restricciones operativas. Resulta prácticamente imposible realizar observaciones continuas durante las 24 horas, especialmente durante la noche, fines de semana o períodos con limitaciones de personal. Asimismo, la intensidad de los brotes de tos puede variar significativamente a lo largo del día y de los días, lo que hace que observaciones puntuales no siempre reflejen la situación real de la población. Por ello, disponer de sistemas capaces de cuantificar objetivamente la tos de manera continua se ha transformado en una necesidad estratégica para la medicina veterinaria moderna.
El papel de la Inteligencia Artificial en el monitoreo respiratorio
Actualmente existen sistemas capaces de captar y analizar continuamente los sonidos generados dentro de los galpones mediante redes de micrófonos especialmente diseñadas para ambientes productivos. Estas plataformas combinan sensores acústicos, tecnologías de transmisión de datos y algoritmos de aprendizaje automático que procesan miles de eventos sonoros cada día. El desafío principal consiste en distinguir las verdaderas toses de otros ruidos presentes en el entorno productivo, como ventiladores, sistemas de alimentación, movimientos de animales, golpes estructurales o actividades humanas. Para resolver este problema, los sistemas modernos utilizan redes neuronales y modelos avanzados de reconocimiento de patrones acústicos que identifican las características específicas de la tos porcina, eliminando automáticamente el ruido de fondo. Como resultado, es posible transformar millones de señales acústicas en indicadores objetivos del estado respiratorio de la población. Además, diversos estudios han demostrado que estos sistemas pueden anticipar brotes respiratorios entre dos y cinco días antes de que sean reconocidos por observación visual convencional. Esta capacidad de detección temprana tiene profundas implicancias económicas y sanitarias, ya que permite intervenir cuando los patógenos se encuentran en fases iniciales de replicación y antes de que se establezcan lesiones irreversibles en el aparato respiratorio.
La investigación desarrollada por SustentIA®
Con el objetivo de validar científicamente estas tecnologías y establecer criterios operativos aplicables en condiciones reales de producción, SustentIA® desarrolló un estudio integral que combinó monitoreo acústico continuo, diagnóstico molecular, evaluación ambiental, análisis productivo y seguimiento de lesiones pulmonares. El trabajo tuvo como objetivo principal evaluar la capacidad de un sistema automatizado de monitoreo de tos basado en inteligencia artificial para:
- Validar la precisión biológica del algoritmo.
- Detectar precozmente problemas respiratorios.
- Establecer umbrales clínicos de intervención.
- Relacionar los índices acústicos con la infección por Mycoplasma hyopneumoniae.
- Cuantificar el impacto productivo de la tos.
Para ello se realizó un seguimiento durante trece semanas consecutivas en una instalación experimental de engorde. El sistema utilizó dispositivos equipados con micrófonos y sensores ambientales capaces de registrar continuamente información acústica, temperatura, humedad relativa y concentración de dióxido de carbono. De forma paralela veterinarios entrenados realizaron conteos de tos mediante el método tradicional de inducción de tos por el movimiento de los cerdos y conteos por un minuto, y su repetición tres veces; sin conocer los resultados generados por la IA. Simultáneamente, se efectuó un seguimiento longitudinal mediante RT-PCR para Mycoplasma hyopneumoniae utilizando hisopados laríngeos obtenidos semanalmente de 140 cerdos alojados en 20 corrales. Además, un grupo de 90 cerdos fue seguido hasta frigorífico para evaluar las lesiones pulmonares presentes al momento de la faena y relacionarlas con el historial de tos registrado durante toda la etapa de crecimiento.

Principales hallazgos
-
Alta concordancia con la observación humana
El primer hallazgo relevante fue la alta correlación (correlación de Spearman de 0,91) entre el índice generado por la IA y el conteo tradicional de tos realizado por los veterinarios entrenados. Mediante un modelo lineal se obtuvo un valor predictivo del 79% (R2), indicando que la plataforma fue capaz de explicar gran parte de la variabilidad observada en la actividad de tos real dentro de los galpones.

-
Mejor capacidad para predecir infección por Mycoplasma hyopneumoniae
Los resultados demostraron que el índice de tos generado por la IA explicó el 28,8% de la carga real de Mycoplasma hyopneumoniae presente en los corrales (medida mediante RT-PCR), mientras que la observación visual tradicional apenas alcanzó el 14,8%. En la práctica, esto significa que el monitoreo acústico duplicó la capacidad de reflejar el nivel real de infección del lote en comparación con la recorrida clínica convencional.
- Identificación de un punto de quiebre biológico
Uno de los descubrimientos más relevantes fue la identificación de un “breakpoint biológico” en el índice de tos. Mediante modelos de regresión segmentada se determinó que el punto de quiebre, es decir, el punto de máxima diseminación de Mycoplasma hyopneumoniae en el galpón. Este se ubica en un valor cercano a 6,8 (Intervalo de confianza 95%; 5,9-6,9) unidades del índice de tos de IA. Por debajo de este umbral, el incremento de la tos se correlaciona directamente con el aumento de la carga de Mycoplasma hyopneumoniae. Sin embargo, por encima de dicho punto, la excreción bacteriana tiende a estabilizarse mientras la tos continúa aumentando debido al daño tisular acumulado y a la aparición de procesos secundarios. Adicionalmente se realizó un análisis de curvas de sensibilidad-precisión, para diseñar un esquema práctico de interpretación orientado a la toma de decisiones veterinarias. Se definieron tres niveles operativos:
Zona normal (índice de IA <4,0): corresponde a la actividad respiratoria basal del sistema productivo.
Zona de alerta (índice de IA 5-7): representa la ventana óptima para intensificar el monitoreo ambiental y sanitario, realizar diagnósticos complementarios y planificar intervenciones TEMPRANAS antes que se genere la diseminación del patógeno por todo el lote de cerdos. Esta zona alcanzó valores de precisión cercanos al 78,2%, con sensibilidades de hasta 90%.
Zona crítica (índice de IA >7): indica enfermedad clínicamente establecida, presencia de lesiones pulmonares consolidadas, requiere la implementación de medidas terapéuticas inmediatas.

-
Cuantificación del impacto productivo de la tos
Probablemente uno de los hallazgos de mayor interés económico fue la cuantificación directa del efecto de la tos sobre el crecimiento de los animales. El análisis evidenció que cada día adicional de tos registrado se asoció con una reducción de aproximadamente 5 gramos por día en la ganancia diaria de peso. Aunque esta cifra pueda parecer modesta individualmente, su impacto acumulado resulta significativo a escala poblacional. Los animales con episodios prolongados de tos mostraron pérdidas progresivamente mayores. Aquellos que presentaron cuadros crónicos superiores a treinta días registraron una reducción de hasta 144 gramos en comparación con los animales menos afectados. Estas diferencias pueden traducirse en retrasos importantes para alcanzar el peso de mercado, aumento de días a faena y deterioro de la eficiencia global del sistema productivo.

-
Relación entre tos y lesiones pulmonares
El seguimiento de animales hasta frigorífico permitió confirmar que la información acústica registrada durante la crianza posee valor predictivo sobre la lesión pulmonar final. Los animales con mayores períodos acumulados de tos presentaron una mayor extensión de lesiones compatibles con neumonía enzoótica porcina durante la inspección en matadero. Además, el modelo mostró que cada día adicional de tos se asoció con un incremento estimado del 0,13% en el porcentaje de lesión pulmonar. Estos resultados refuerzan el valor de la tos como biomarcador temprano del impacto sanitario futuro.

Los resultados obtenidos por IA demuestran que el monitoreo acústico va mucho más allá de un simple sistema de conteo de tos. La tecnología transforma una señal biológica compleja en información accionable para la toma de decisiones sanitarias y productivas. Al combinar monitoreo continuo, algoritmos de IA, telemetría ambiental y diagnóstico molecular, el veterinario dispone de una herramienta capaz de identificar precozmente alteraciones respiratorias, dirigir el muestreo diagnóstico y optimizar los tratamientos. Este enfoque permite evolucionar desde modelos reactivos, basados en la detección tardía de enfermedad, hacia esquemas preventivos y predictivos de gestión sanitaria. Además, la identificación temprana de los animales o corrales en riesgo posibilita reducir tratamientos innecesarios, mejorar la eficiencia terapéutica y contribuir al uso responsable de antimicrobianos, uno de los principales objetivos de sostenibilidad de la producción animal moderna.
Conclusiones
La validación realizada mostró que los sistemas de monitoreo acústico alcanzan niveles de precisión comparables o superiores a los observadores humanos especializados, eliminando simultáneamente las limitaciones inherentes a la observación convencional. Además, la integración con herramientas de diagnóstico molecular permitió establecer relaciones directas entre la intensidad de la tos, la carga de Mycoplasma hyopneumoniae, las lesiones pulmonares y las pérdidas productivas. La identificación de umbrales biológicos de intervención y la capacidad de anticipar los brotes respiratorios días antes de su manifestación clínica visible posicionan a estas tecnologías como herramientas centrales dentro de la Medicina Porcina de Precisión. En definitiva, el monitoreo inteligente de la tos no solo mejora la capacidad diagnóstica de las granjas, sino que proporciona una base científica sólida para optimizar la salud animal, mejorar la productividad y avanzar hacia sistemas de producción más sostenibles, eficientes y alineados con los desafíos sanitarios del futuro.
